Definición
La porción del capital regulatorio de mayor calidad y capacidad de absorción de pérdidas, compuesta por Common Equity Tier 1 más los instrumentos Additional Tier 1 permitidos por los supervisores.
Principio
Principio
Medir la fortaleza financiera central de una entidad mediante instrumentos capaces de absorber pérdidas en situación de empresa en funcionamiento; el Tier 1 es el principal colchón frente al riesgo de insolvencia en condiciones normales y en algunos escenarios de estrés.
Demostración
Demostración
El Tier 1 suele incluir acciones ordinarias, beneficios retenidos y ciertos instrumentos preferentes perpetuos no acumulativos clasificados por los reguladores como Additional Tier 1, formando el numerador de las ratios Tier 1 frente a los RWA.
Aplicación incorrecta
Aplicación incorrecta
Contabilizar como Tier 1 deuda subordinada, provisiones contables temporales u otros instrumentos que carezcan de permanencia o capacidad de absorción de pérdidas, en contra de las definiciones regulatorias.
Consecuencia
Consecuencia
El reconocimiento correcto del Tier 1 señala a reguladores y mercados una sólida capacidad de absorción de pérdidas, afecta a las ratios supervisoras y determina la capacidad de la entidad para continuar operando en estrés sin recapitalización.
Inversión
Inversión
El capital Tier 2 representa capital complementario con menor capacidad de absorción de pérdidas y tratamiento regulatorio distinto; invertir los papeles de Tier 1 y Tier 2 falsearía la percepción de resiliencia.
Límite
Límite
Sujeto a reglas estrictas de elegibilidad (jerarquía, permanencia, subordinación, características de absorción de pérdidas) definidas por los marcos regulatorios; excluye instrumentos que no cumplan esos criterios.
Tensión semántica
Tensión semántica
Existe tensión entre la clasificación contable y la elegibilidad regulatoria: un instrumento puede figurar como capital en cuentas pero no superar las pruebas regulatorias para ser Tier 1.
Síntesis
Síntesis
El Tier 1 agrupa los instrumentos de capital de más alta calidad que los reguladores aceptan como el principal escudo en situación de empresa en funcionamiento frente a pérdidas, constituyendo el numerador principal para la evaluación de solvencia.